‘Proyecto de Ley para que la SGAE pueda cobrar canon por cantar en la ducha”
6 de Julio, 2007 Autor: cbg
‘Proyecto de Ley para que la SGAE pueda cobrar canon por cantar en la ducha”: Ese es uno de los últimos proyectos de ley según Congrezo.com, una página web creada a modo de parodia de la página oficial del Congreso de los Diputados sólo dos días después de que se desatase la polémica por sus ampliamente denunciadas deficiencias y sus supuestos fallos de funcionamiento y seguridad.
Según El Mundo, el nuevo diseño de la página Congreso.es no cumple las exigencias mínimas del Consorcio World Wide Web (W3C), a pesar de incluir, el día de su inauguración, un sello que afirma cumplirlas, “aunque dicho sello fue retirado a las pocas horas”. Asegura El Mundo que el código fuente de la página oficial está desordenado, utiliza elementos en desuso actualmente y hay una cantidad ingente de código redundante, lo que puede ralentizar enormemente la navegación en la página.
La página oficial del Congreso ha sido objeto de duras críticas generalizadas. Por ejemplo, Kriptopolis, torresburriel y otros varios blogs destacan que dicha página tarda siglos en cargar, que comete errores conceptuales de todos los colores, que la forma del sitio y el lenguaje utilizado no están en línea con los ciudadanos, que carece de sistemas de ayuda o asistentes y que ni tan siquiera cuenta con una versión accesible desde plataformas moviles.
Por su parte, en el blog de enriquedans se rematan las críticas: ‘Se trata de algo que es importante explicar al ‘hombre de la calle’: no hablamos de errorcillos de puristas, ni de cogérsela con papel de fumar, ni de exquisiteces del diseño, ni de problemas marginales para una minoría de geeks extravagantes’¦ hablamos de un ridículo en estado puro, de un proyecto completamente inaceptable que no superaría ningún estándar de calidad medianamente aceptado. Además, dato importante igualmente para ese ‘hombre de la calle’ que ni crea páginas web ni encarga su desarrollo, ese presupuesto es lo más disparatado que uno se pueda imaginar, una desviación de tales órdenes de magnitud que, simplemente, resulta absurda’.
Ver para creer…
