Ultimamente, gracias a la creciente familiarización de los consumidores con las nuevas tecnologÃas, están proliferando mucho los llamados billetes electrónicos. La utilización de billetes electrónicos supone para las compañÃas importantes ahorros en tiempo, burocracia, costes de papel y gastos de distribución, por eso más del 80% de los billetes vendidos por compañÃas como Iberia ó British Airways son billetes electrónicos. Otras aerolÃneas, como Vueling y Ryanair, solo utilizan este tipo de billete electrónico, y, simplemente, no venden billetes fÃsicos impresos en papel.
Para los viajeros supone una enorme comodidad y ahorro de tiempo poder contratar un billete de avión sin salir de su casa. Por otra parte, en teorÃa, los billetes electrónicos son, o, mejor dicho, deberÃan ser, más baratos, aunque la dura realidad es que casi todas las compañÃas “penalizan” (con 13 €, aproximadamente) el “servicio de emisión del billete electrónico”, un “servicio” que en realidad realiza el propio usuario desde su casa, con su conexión de internet, sin ensuciar las oficinas de la compañÃa, sin “robar” tiempo a sus empleados, y, casi siempre, gastándose el dinerito en papel y tinta para imprimir el billete electrónico (muy recomendable, como luego veremos).
Hay quien dice (Isidoro Merino, en el El PaÃs) que los billetes electrónicos son más seguros ya que “es imposible perderlos u olvidarlos porque sólo existen en la base de datos de la compañÃa aérea”. Pero…. ¿Son realmente seguros los billetes electrónicos? En teorÃa puede que lo sean, pero recientemente Leer el resto de la entrada »