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otro hombre victima de la violencia legal feminista

112 Comentarios
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05/04/2007 06:15
smcj: pues no hace falta que la pregunta sea retórica. Que puede hacer: yo empezaría por no callarme.

Volviendo al tema del corporativismo. Fíjese que una de las bases de las culturas corporativas es anular a todo a aquel que se mueva. En este caso, el que no este a favor, es que es un maltratador. Fíjese como se voto la ley por unanimidad.

Por otra parte y volviendo al caso de Miriam Tey, fíjese la forma de actuar. En primer lugar se crea una alarma social de forma totalmente artificial. En segundo lugar se destroza a esa persona de mala manera (busque en google y vera a que me refiero) no por su actuación a nivel profesional si no como persona. Lo cual en mi opinión es una autentica practica de acoso (¿esto no esta penado, pregunto?), en este caso por algo que no pasa de ser un acto de expresión como la publicación de un libro, que ni siquiera escribe la Sra. Tey.

Ahora observe el asunto de la VG: creamos una alarma mediática, en base a un numero de muertes, que resulta ínfimo comparado con otro topologías como accidentes laborales debido a negligencias del empleador o si ir mas lejos las muertes de personas mayores tal como describe mas arriba en su post maicavasco.

Bien, ya hemos creado la alarma social. Ahora dejamos que los jueces a miembros de dicha asociación campen a sus anchas. Por si esto no fuera poco creamos juzgados específicos para la VG, en los que los jueces afines a la asociación o al colectivo vienen como anillo al dedo. Lo último crear delegados provinciales para el tema de VG. 52 puestos más, idóneos para la mujer progresista y feminista a tope. Y siga contando.

En definitiva, que se acapara todo lo que se puede acaparar y más. Resultados: las muertes se disparan. Y en ambos sexos.

Desafortunadamente, y de mi experiencia personal, le puedo asegurar que determinadas (y no, no generalizo) dirigentes de cierto colectivo hacen creer a las mujeres maltratadas que son lo más importante, la mayor prioridad. Pero por la espalda las tratan como unas pobres tías paletas y tontas (si, esto lo he visto con mis ojos). Nada en comparación de ellas, la elite feminista y cada día más, política del país. ¿Que necesitamos llenar el congreso? Nada pues llama a la Puri, que aunque no va a entender ni una coma de lo que digamos le hará ilusión estar entre tanta mujer culta y poderosa. Como nosotras.

A lo que pregunta: asociarse puede ser una buena idea. Las asociaciones que hay ahora mismo solo son de padres separados y no están todo centradas en el tema de VG. A un servidor no le importaría colaborar, pero desafortunadamente mi área de conocimiento no es el derecho.

Dejo un nuevo enlace, de nuevo demasiado largo para copiarlo. Pero aseguro que este tiene aun más "tela" que el anterior. Tan solo copio un par de párrafos, pero el post realmente merece la pena leerlo entero (este es mar corto que el anterior).

***Fijaros en la estadística de suicidios: en 1999 se suicidaron 17 mujeres y 72 hombres en situación de divorcio. En 2005, después de la terapia de choque de los progres, se suicidaron 89 mujeres y 638 hombres. Se nota la mejoría, ¿no?***

***Como piden en los comentarios, vamos aportando más argumentos. En un comentario del meneo de este artículo ofrecen un interesante enlace con datos del mismo Ministerio del Interior: en 2001 fueron asesinadas en sus hogares 68 mujeres (64%) y 38 hombres (36%); en 2002 los hombres ya fueron 49 (39%); en 2003 el 37%; en 2004 el 29%; y llegamos a 2005 con 56 hombres muertos, el 40,8%. Se nota que estamos más cerca de la paridad. A ver si para 2006. La pena es que el número total de muertos fue de 137 (un récord) y el número de mujeres se ha estancado en 70-80. No se cuentan aquí los suicidios, claro, en los que vamos líderes destacados.***

El enlace:

http://www.albertonoguera.com/2006/12/el-varn-castrado.html

Salu2.
05/04/2007 02:36
Francamente, no se a donde va a llegar el egocentrismo del hombre. Creo que hay mas mujeres insatisfechas con sus parejas que hombres con las suyas.

Estamos acostumbrados, y hablo por mi, a ir a nuestro aire. Cuando una mujer nos hace daño, no nos damos cuenta que mil cabro.... antes han hecho que esa mujer sea asi.

Nos veo como las mujeres, utilizando vocablos del tipo, cariñito, amorcito, y esas cosas, ... para amansar un poco a la fiera que ya todos llevamos dentro, porque la sociedad a todos nos ha hecho así, unos autenticos cabro ...nazos.
05/04/2007 01:33
Igualmente, felices fiestas. :-)
04/04/2007 20:29
Tampoco yo cambio la mí, sólo la refuerza.
Un saludo, y que paséis todos una buena Semana Santa.
04/04/2007 20:17
Madre mía, qué hilo más espeso. POR FIN HE CONSEGUIDO LEERMELO TODO, jajaja.

Bueno, a ver, yo sigo en mis trece, lo siento, no he cambiado de opinión.

Saludos. ;-)
04/04/2007 13:21
Y al hilo de ese más que interesante enlace, preguntaría:
¿Qué podemos hacer quienes padecemos el (hoy)grave delito de no ser mujeres y de no pertenecer a una raza diferente a la blanca(o caucásica, si lo preferís)?.

PD: es una pregunta retórica; no pido respuesta pues la conozco muy bien :No nos ampara la "corrección política"(¡Ay!).
Saludos.
04/04/2007 13:01
Buenísimo el enlace de Hernán Migoya que nos recomiendas, Mon1. Buenísimo.Especialmente lo que dice del tema de los sexismos,cuotas, racismos, etc...Tremendo.
Eso sí, políticamente incorrecto como pocos. No me extraña nada que le linchen...
Un saludo, y gracias(al menos en lo que a mí concierne) por el enlace recomendado.
04/04/2007 08:22
PD. Si, se me olvido pasar los posts por el corrector ortografico (lo siento).
04/04/2007 08:10
Como me ha salido el tema de Miriam Tey, que para quien no la conozca se trata de la anterior directora del Instituto de la Mujer, a la cual el colectivo que todos conocemos se encargo de forzar su dimision debido a que publico un libro que no era de su agrado (¿libertad de expresión?), les dejo el siguente enlace. Disculpen si no copio el texto entero, pero es demasiado largo y tampoco es el tema de este hilo. Pero creo que merece la pena y que cuando menos dara de pensar y seguramente creará polémica ;) :

http://hernanmigoya.com/?p=51

Mas, buscando en google.

Un saludo.
04/04/2007 07:59
Hola, no cito los articulos completos por que si no me sale un post demasiado largo:

***datos de un informe elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas con entrevistas mantenidas con cien víctimas de malos tratos de varias comunidades autónomas***

Sin valor cientifico. La entidad que lo realiza es parte, no tiene caracter cientifico y además no indica la metodología del estudio. En todo caso, no creo que deba de ser justificación alguna para el suicido de los varones.

***Los asesinos de mujeres cada vez se suicidan más y lo hacen, sobre todo, por temor al rechazo social y a quedarse aislados ya que la sociedad cada vez siente más repulsa hacia los maltratadores. ***

Bien, esta es precisamente la tesis de mi primer post. En mi opinion los objetivos deben de ser disminuir el numero de muertes tanto de hombres como de mujeres. Y no se esta logrando ninguno de los dos.

En el caso de los varones la obligacion del estado es aportar las medidas necesarías para conservar la vida y no lanzar gritos de "mejor uno menos", tal como hacen determinados sectores y lo que es peor, dirigententes sobre todo de cierto partido...

Y en el caso de las mujeres, la de aplicar medidas que sean efectivas y no medidas no contrastadas y de caracter ideólgico o que puedan dar a lugar a abusos de la ley (denuncias faltas, que si, las hay).

Del articulo, se trata presumiblememnte de una de opnión (el escritor no se identifica com porfesional sanitario/cientifico), y además cae en un visión completamente arquetípica: todos son iguales. En mi opinión parcial y sin ningún valor cientifico. Aún aí estaría bien que tuviera en cuenta, por ejemplo la muertes de hombres a manos de mujeres, que si, tambien las hay.

***Mario Araña Suárez, investigador del área de Gerontología de la Universidad de Santiago de Compostela...***

Este empieza interesante... y la verdad que me gusta. Lanzo la pregunta: ¿La obstinación con la VG no esta haciendo que otros porblemas, con mayor numero de fallecimientos, pero con menos bombo mediatico sigan en el olvido?

---

Respeto a lo del complot... hombre pues no es eso. En otro post creo que ya hablamos sobre la aplicacion de lo que se puede denominar "cultura corporativa" a las adminitraciornes públicas... Ademas recuerde que la LIVG fue aporbada por unanimidad, por lo que poco se van a tirar a la cabeza.

En todo caso, el estado debe conocer el aumento de muertes, y un estado democrático debe de ante todo preservar la vida (¿o no?). ¿Soluciones? Que estos temas sean getionados por personas en funcion de su valía y no de pertenecer a profesar determinadas ideologías (al que le interese el tema, puede buscar en google "Miriam Tey"), medidas sociales com las que vd. propone mas arriba a fin de incluso, reeducar emocionalmente al agresor (e incluso a la victima que cuanto menos es actor en la situación de VG) y más... Pero decir "mejor uno menos" no soluciona nada... y ahi estan la cifras que aumenta año tras año en ambos generos. Por el que agrede en su pareja no lo hace a la vez que piensa en las consecuencias de la aplicación LIVG...

Un saludo.
04/04/2007 03:35
Que “en el interior del hombre”, de forma más o menos elaborada y programada, se presiente y se decide, a tenor de causas y determinantes más o menos complejos y profundos, la salida y el camino hacia la muerte por suicidio, parece en muchos casos un proceso real y evidente. Desde tal perspectiva nos parece oportuno recordar que, en lo profundo de nuestra personalidad escondemos, como han defendido ciertas teorías psicoanalíticas, el instinto de muerte que explicaría según las mismas el suicidio. Ahora bien, análogamente tampoco podemos olvidar, por un lado, que el ser humano siente también el instinto de conservación y de vida y, por otro lado, siendo el hombre inseparable de sus “circunstancias”, éstas son muy a menudo responsables o corresponsables de las distintas formas de conducta normales o patológicas adoptadas. Desde tal doble perspectiva cabe considerar, como muchos autores han defendido, que el suicida puede ser víctima de sus conflictos emocionales e impulsivos no resueltos y desconocidos en su verdadera significación, así como de la coyuntura socioambiental que le ha tocado vivir, lo que plantea la necesidad y conveniencia de acercarnos a toda conducta suicida dentro del marco de la trayectoria vital del sujeto y de quienes con él han convivido. En breves palabras: el suicidio no es un acto fortuito y tiene sus razones difíciles muchas veces de descubrir.

Dentro de esta encrucijada de causas y determinantes del acto suicida, algunas de las cuales hemos tan sólo esbozado en las anteriores líneas, ha cobrado interés y actualidad en los últimos decenios el tema suicidio y depresión objeto de las páginas que siguen y que el Prof. J. Bobes García, Catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, y colaboradores desarrollan con amplio conocimiento y objetividad. No tiene que olvidarse que uno de los campos desde los cuales el suicidio ha despertado mayor interés en los últimos decenios ha sido el de la Medicina y en especial la Psiquiatría. No en vano, desgraciadamente, algunas de las enfermedades y trastornos psíquicos que afectan con frecuencia al ser humano presentan entre sus síntomas cierta propensión a tentativas y actos de suicidio. Pueden citarse entre dichas enfermedades la esquizofrenia, el alcoholismo y el abuso de otras sustancias, ciertos trastornos de la personalidad, algunas formas de epilepsia, más raramente algunas conductas reactivas a situaciones de conflicto y la depresión, objeto del estudio que presentamos.

Los autores del mismo nos resuman, en términos claros y concisos y desde una perspectiva científica, las diversas concepciones y teorías que contribuyen a explicar hoy día el suicidio (concepciones sociológicas, psicoanalíticas, patológicas, etc.), los aspectos epidemiológicos del mismo, con especial referencia a nuestro país, según datos del Instituto Nacional de Estadística, los factores de riesgo y los determinantes genéticos, entre otros aspectos. Profundizan, como es obvio en estas páginas, en cuanto hace referencia al binomio suicidio-depresión y a las explicaciones científicas del mismo, así como a los aspectos preventivos, una de las preocupaciones vigentes en todos los países ante la elevada y creciente frecuencia de los estados depresivos, en relación con lo cual subrayan con acierto, entre otras opciones terapéuticas, el positivo empleo de los psicofármacos antidepresivos, capítulo de la farmacología psiquiátrica especialmente desarrollado en los últimos decenios.

Anotaremos, para terminar este anticipo a las páginas que siguen, la Bibliografía con la que se cierra el capítulo, con extensión, actualidad y criterios selectivos a nuestro modo de ver muy acertados.
04/04/2007 03:34
BUENAS NOCHES!
Desde mi guardia nocturna, y para que vean que soy gente colaboradora, viendo los posts de maicavasco para centrar el debate, quiero completarlos con las aportaciones y estudios medicos sobre el SUICIDIO.

Ahora podremos empezar a debatir a conciencia:

Suicidio y depresión

Luis Jiménez Treviño, Pilar Alejandra Sáiz Martínez y Julio Bobes García




COMENTARIO EDITORIAL


Prof. Carlos Ballús Pascual

Catedrático de Psiquiatría. Profesor Emérito de la Universidad de Barcelona. Académico de la Reial Academia de Medicina de Catalunya



He aquí un tema que a lo largo de los siglos ha seguido despertando interés, a decir verdad un tanto fluctuante según la época, el lugar, los marcos socioculturales, los valores vigentes y las creencias. No en vano cabe decir que el suicidio ha sido una conducta que, en menor o mayor grado, de una o de otra forma, se ha dado prácticamente en todos los pueblos y sociedades, siendo objeto de atención desde muchos ángulos del pensamiento y de la cultura primero y desde planteamientos más orientados científicamente después, a partir del siglo XIX.

Y es que, para el hombre de nuestro mundo sociocultural, para el pensamiento occidental en términos generales, cuanto atañe a la muerte –y el suicidio es un camino que conduce o se acerca a la misma- se vive con cierta perplejidad, cuando no con ansiedades más o menos manifiestas y reconocidas, como si el “qué largo me lo fiáis” subsistiera más o menos reprimido, pero amenazante, en muchos de nosotros. Todo lo cual se cumple con mayor evidencia cuando de una muerte por suicidio se trata, cuando se trata de una forma de muerte con frecuencia inesperada y cuyos determinantes y razones suelen ser objeto de polémica y discusión pero raramente de conocimiento.

En tal sentido, es sabido que el acto suicida, y no digamos la muerte en el acto suicida, constituyen formas de conducta y hechos que suelen ser inaccesibles a la comprensión y al razonamiento para quienes ,desde fuera, los contemplamos y pretendemos analizar sin olvidar que, a su vez y con frecuencia, las verdaderas motivaciones e impulsos desencadenantes son desconocidos también por el propio suicida, víctima en primer y último término de complejos dinamismos emocionales y de desconocidos e incontrolables impulsos.

04/04/2007 02:28
TBag, por favor, no hagas el manifiesto: hombres de todo el mundo, podeis poner los cuernos a vuestras mujeres. Mujeres de todo el mundo haced lo propio. Alcoholicos anonimos, venden botellas de whisky ingles a cuatro euros. Que horror! TBag, pero a donde vamos.

En el relato de malos tratos, maicavasco, te ha faltado poner: PONERLE LOS CUERNOS AL CONYUGE Y ESCONDER LAS BOTELLAS DE WHISKY INGLES A CUATRO EUROS LA BOTELLA.
04/04/2007 00:33
Es verdad, tendriamos que acudir a la iniciativa legislativa popular. Propongo la siguiente ley:

Regularización de los malos tratos.

1.- Se puede maltratar al conyuge si se acredita, mediante certificado medico, que en caso contrario el riesgo de suicidio pudiera ser alto.

2.- Entiendase por maltratar: insultar, escupir, apagar las colillas en la frente, echar a la suegra de la casa, pegar (claro), y prender fuego.

3.- Para el caso de causarse la muerte, se regulara por una ley especial desarrollada por real decreto legislativo.
03/04/2007 23:32
HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!

Me he tomado la libertad de hacer este corta y pega, porque entiendo que para debatir sobre un problema hay que mirarlo, primero, desde todos los puntos de vista, para poder emitir un juicio de valor más o menos fundado.

Cuelgo artículos con colores: positivo, negativo y neutro.

Ahora podemos debatir a conciencia.

Un cordial saludo. :-)
03/04/2007 23:30
-Considero que hay déficit en la organizaciones y sociedades destinadas a concienciar a las administración, que no llegan a atender suficientemente las demandas. Se carece de una priorización para las problemáticas sociales y, sobre todo, se carece de coordinación en los programas que demuestran situaciones sanitarias como ésta. La prueba la podemos ver en que las sociedades y organizaciones de mayores tienen una gran preocupación por el ámbito de la sedación terminal, los cuidados paliativos y la muerte digna, pero se han olvidado de un fenómeno como el suicidio gerontológico, que además desconocían.

-Lo que es evidente es que sus estudios demuestran que hay otros motivos y otra realidad en lo referente a la muerte de muchos mayores.

-Nosotros, en el ánimo de mostrar la incidencia de este fenómeno, hemos querido compararlo con otros de actualidad. El Centro Nacional de Epidemiología se sorprendió de esta situación, ya que, con la aplicación de una estadística sencilla nos ha permitido pronosticar unas predicciones. Lo más llamativo ha sido la comparación con las muertes por violencia de género, donde evidenciamos que, solamente desde una perspectiva femenina, están falleciendo en España cinco mujeres cada dos días por suicidio y, si lo hacemos desde una perspectiva gerontológica, cada dos días hay siete suicidios de personas mayores en España. Sólo en el segmento de mujeres españolas mayores de 65 años se producen cada dos días tres muertes. Hay que tener en cuenta que estas tres mujeres que mueren cada día en cualquier parte del Estado las podemos constatar como la media que se genera cada año en el caso de la violencia de género en Canarias con carácter anual.

-¿Estos parámetros de desinterés por la vida se dan también en Canarias?

-Estos parámetros parten de tasas ajustadas que corresponden a todo el Estado. No significa que se reproduzcan de manera idéntica en todas las zonas, puesto que hay algunas con mayor incidencia y prevalencia. Los datos han sido contrastados y analizados por distintos comités científicos que los validan para todo el Estado. A nuestro juicio, esta realidad requiere una intervención inmediata, principalmente de los gobernantes en todos los niveles.

-¿No cree que la sociedad debería ser más consciente y aceptar que esta etapa de la vida tarde o temprano llegará?

-Hay una falta de conciencia en los propios representantes políticos y sociales sobre el problema en que no encontramos, además de que no se satisface la demanda de las necesidades que precisa de este sector de la población. Pasa con frecuencia que hay gente que con cursitos de 20 horas se convierte en ayudantes gerontológicos o geriátricos en cualquier parte. Creo que se debe reflexionar y desarrollar un nuevo tipo de estilo formativo para las edades gerontológicas, que no consista en administrar los medicamentos o limpiar al anciano. Hay que constituir una herramienta social para toda la población que atienda adecuadamente y que permitiría un nuevo modelo social que produzca una integración real a nivel intergeneracional. Además, yo apuesto por que sería algo barato y rentable, por sus beneficios en pacificación a todos los niveles.

-¿Ser mayor no implica que se renuncie a las inquietudes?

-Creo que ahí está la conciencia social de esta población, compuesta por siete millones de personas, que votan y que no valora su escasa representación política y su verdadero poder.

-Ante la problemática de la violencia de género se ha legislado, y, con las cifras de suicidios en personas mayores, ¿cree que se pueden combatir con una ley?

-La propia legislación contra la violencia de género ha supuesto un relativo avance que aporta instrumentos a instituciones y organizaciones para prevenirla, y, en este ámbito del suicidio, a la luz de los datos aportados por los estudios, creo que se requiere, como mínimo, una comisión interministerial para afrontar el tema. A partir de ahí, como ha ocurrido con otros asuntos que han contado con un plan específico, se debería crear una comisión de estudio para el suicidio gerontológico, dotada de profesionales capacitados y con sensibilidad hacia el sector.

03/04/2007 23:29
Mario Araña Suárez investigador y psicólogo forense de la universidad de La laguna
"Los suicidios de mayores, una epidemia que ignoramos"



T.I., S/C de Tenerife

Mario Araña Suárez, investigador del área de Gerontología de la Universidad de Santiago de Compostela y de Psicología Clínica y Salud en la Universidad de La Laguna, psicólogo clínico y forense con dilatada experiencia en la psicopatología y el delito, también International Reviewer de un prestigioso Scientific Journal, presentó la semana pasada en el VII Congreso Nacional de Organizaciones de Mayores dos trabajos en los que se pone de manifiesto que la cifra de suicidios en personas mayores de 65 años en nuestro país "es una epidemia silenciosa que ignorábamos" y que, de manera estable, genera más de mil muertes al año.

La comparación de este fenómeno con las muertes por violencia doméstica determina que en el ámbito gerontológico se produce una diferencia 18 veces mayor. Sólo en Canarias, Araña señala que la cifra de fallecimientos de mujeres, como media "habitual" durante un año, "viene a ser la misma que se produce en toda España cada dos días, solo en mayores de 65 años". Cada mes se suicidan en España más mujeres que las que fallecen al año por violencia doméstica.

Los trabajos presentados por el psicólogo canario analizan el periodo de 1999 a 2002, donde se registraron 270 muertes violentas de mujeres, frente a las 800 que se suicidaron y los 1.188 mayores de 65 años suicidados, es decir, 322 mujeres mayores de 65 años en el mismo periodo.

-Es evidente que el estudio ha generado un debate social sobre una parte de la población que hasta ahora no se había suscitado.

-Hemos tenido la fortuna de encontrar un hallazgo social que tiene unas repercusiones tremendas en la psicología y las áreas jurídica, social, educativa y de la cultura en general. Es una señal de otras muchas deficiencias del sistema. La conducta suicida es un ámbito conductual y, me parece, que el debate no se ha difundido suficientemente, pues sus repercusiones tienen un alcance de mayor calado y no es una exclusiva para las edades gerontológicas, sino a un aspecto intergeneracional.

-¿Cuáles pueden ser las causas que provocan estas cifras?

-A pesar de que existen otros estudios sobre suicidios en nuestro país, los nuestros revelan una estabilidad temporal sobre un fenómeno sobre el que no se había señalado su característica de epidemia cronificada en la sociedad española. En este sentido, los datos revelan que no existen programas específicos que atiendan el suicidio en ningún ámbito social. Y, si existe, es evidente que la cronicidad es el mantenimiento temporal de las cifras y demuestra que la asistencia es deficiente y que se necesita un nuevo impulso.

-¿Qué pasa realmente con nuestro mayores?

-Creo que hay un problema estructural de la sociedad y el suicidio gerontológico no es sino una prueba, aunque también los hay a otras edades. Hoy tenemos fenómenos emergentes como la violencia en edades escolares y hacia los mayores. Lo que sucede en la etapa gerontológica es que los amortiguadores familiares no existen y nos hemos encontrado una sociedad que se desestructura de manera trágica. Lamentablemente, suenan las alarmas y se ofrecen pocas alternativas.

-Entonces, ahí debe haber un compromiso de la Administración para atender esas carencias.

03/04/2007 23:27
El suicidio machista



Por Andrés Montero Gómez

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Martes 29 agosto 2006

El otoño es la estación estrella para los juzgados de familia. Después de un verano en el que esposos y esposas están expuestos a sí mismos, en el que se percatan de que llevan todo un año, toda una vida junto a la persona equivocada, se suceden las demandas de divorcio. El otoño trae la caída de muchas parejas de hoja caduca. Algunas de estas separaciones son decisiones de una mujer que ha conseguido poner fin a la violencia que sobre ella ejercía un hombre. Otras son parejas fallidas.

Los asesinos de mujeres están tan activos en verano como en el resto del año. Pueden quitarle la vida a una mujer en cualquier momento, tras haberla sometido varios años a tortura. A veces, después de un intenso proceso de dolor, de aislamiento, de profunda desorientación y vergüenza, una mujer encuentra una salida. No es necesariamente una cuestión de valor. Todas ellas tienen valor, las que escapan del alcance de un torturador y aquéllas que son despojadas de la vida por un asesino. La violencia produce, entre sus efectos perversos, una alteración traumática en los procesos de extracción de juicios y toma de decisiones en las personas expuestas a ella, sobre todo entre quienes han sido víctimas de una violencia sistemática. Las mujeres agredidas por hombres son sistemáticamente sometidas a violencia durante muchos años. Quienes, de entre ellas, consiguen iluminar una salida a la tortura lo hacen sumando el valor que tienen todas ellas a un instante de lucidez. Esa iluminación es el resultado de percibir que la salida es posible. Y esta percepción, el corolario de una combinación de factores que es única para cada mujer. A veces es observar que tus hijos están más en peligro de lo que ya lo han venido estando ante el torturador; en otras ocasiones, el desencadenante es una conversación con alguien que no te autoculpabiliza ni te hace sentir pequeña.

Algunos asesinos, tras dar muerte a una mujer, intentan el suicidio o lo consuman. El suicidio de un agresor machista es interpretado, en ciertas ocasiones, como el acto extremo al que el victimario recurre para evitar la sanción social después de haber cometido un asesinato. Casi siempre discrepo de este análisis para casos particulares, pero desde luego es erróneo como planteamiento general para explicar la conducta suicida de los agresores machistas.

Si tuviera que establecer una hipótesis sobre por qué algunos agresores se suicidan tras asesinar a una mujer, me basaría en lo que sustenta la violencia machista: la dominación. Casi todos los agresores matan a la mujer después de que ella haya decidido abandonarles. Es la pérdida de control lo que precipita el asesinato, y también el suicidio posterior. En violencias sistemáticas, el agresor machista ha construido su universo vital prácticamente alrededor de la dominación traumática de una mujer. Cuando es prolongado, el sometimiento de otro ser humano acaba convirtiéndose en el centro de la vida del agresor, es el referente que le otorga significado primordial a su existencia. Cuando desaparece ese centro, la vida pierde sentido para el torturador.

A quien le parezca ’demasiado’ esta explicación, que piense si no es demasiado humillar, insultar, coaccionar, aterrorizar y golpear a la mujer a la que aparentemente ’amas’. Y hacerlo durante años, convencido además el agresor de que la violencia que ejerce está perfectamente aplicada, porque se cree legitimado para someter y dominar a una mujer, a ’su’ mujer. El común de los agresores no tiene demasiado reparo por la sanción social. Consideran que la sociedad les va a recriminar su conducta porque no les comprende, que la violencia es algo que han tenido que utilizar como necesario en una relación íntima que desde fuera no va a ser adecuadamente entendida. El agresor sistemático de una mujer está convencido de que está haciendo lo correcto. No teme especialmente el juicio social, y no tanto la cárcel, como para suicidarse.

Si tuviéramos que plantearlo en general, el agresor de mujeres se suicida porque su vida ha dejado de tener sentido. El sentido de la vida de estos agresores era dominar a una mujer, hacerlo día a día. La ideología de dominación que origina y mantiene la violencia machista hacia la mujer también explica el suicidio de los agresores. Asesinan por machismo y se suicidan por él. No se sorprendan, Hitler también se suicidó ante la pérdida de su mundo de totalitarismo fanático, no porque pensara que estaba equivocado o temiera ningún juicio. El suicidio machista es una expresión más de la violencia hacia la mujer.

03/04/2007 23:26
El rechazo social impulsa a los asesinos de mujeres al suicidio, que alcanza ya el 31%
Miércoles, 15 de octubre del 2006 / NACIONAL
Los asesinos de mujeres cada vez se suicidan más y lo hacen, sobre todo, por temor al rechazo social y a quedarse aislados ya que la sociedad cada vez siente más repulsa hacia los maltratadores.
En la imagen, una foto del presunto asesino de Rocío, la joven sevillana fallecida en Jaén. MANUEL MIRÓ
MERCEDES BENÍTEZ/Sevilla / ABC
Las estadísticas del Instituto Andaluza de la Mujer demuestran que en los últimos siete años, entre 1999 y el 2006, el 25 por ciento de los hombres que mataron a su mujer o su pareja, acabaron suicidándose. Es decir, 25 agresores de las 99 mujeres que han muerto en esos años. Un porcentaje al que se suma un 6 por ciento que intentó sin éxito quitarse la vida y que supone que el 31 por ciento intentó matarse después de haber acabado con la vida de su compañera.
Con respecto al resto de los agresores, el 41 por ciento fue detenido, el 15 por ciento se entregó voluntariamente y sobre el otro 13 por ciento se desconoce lo que ocurrió.
La cifra es importante además si se tiene en cuenta que el índice de suicidio o intento entre los agresores es más alto en Andalucía que en el resto de España ya que a nivel nacional se han suicidado el 18 por ciento de los asesinos en un porcentaje que se eleva hasta el 24 por ciento si a estos se les suma los que lo intentaron.
Pero, además, si se mira atrás es importante tener en cuenta que sólo en este año se han suicidado casi la mitad de los asesinos en Andalucía. De las catorce mujeres asesinadas por sus parejas este año, se han suicidado siete de sus verdugos y uno lo ha intentado sin conseguirlo. En el año 1999 sólo se suicidó uno. La trayectoria de los suicidios entre los maltratadores, aunque hay ido a más, ha sido irregular.
Así en el año 1999 se suicidó uno. En 2000 lo hicieron tres, en 2001 fueron dos los que se quitaron la vida. En 2002 uno, en 2003 fueron cuatro, en 2004 seis y el pasado año, en 2005, uno.
Cádiz, donde más se suicidan
Otro dato que se extrae de la cifras que maneja el Instituto de Andaluz de la Mujer es el provincializado, según el cual, Cádiz es la provincia donde los porcentajes de suicidios suben más ya que acabó con su vida el 46,2 por ciento de los maltratadores. Le sigue Granada, donde se suició el 35 por ciento de los agresores, y después se sitúa Huelva con un índice del 28 por ciento. En la provincia de Córdoba, se han suicidado en estos años el 27,3 por ciento de los asesinos de mujeres, en Sevilla el 21,4 por ciento, en Jaén el 20 por ciento, en Almería el 15,4 por ciento y en Málaga el 11,8 por ciento.
En cualquier caso, la conclusión que de esas cifras saca el coordinador general de los institutos de medicina legal de Andalucía, Miguel Lorente, es que está aumentando el porcentaje de los maltratadores que después de perpetrar su crimen y lo hacen «para evitar la sanción moral» y el rechazo social que generan.
En ese sentido, Lorente asegura que el problema para estos agresores es que saben que su entorno social, que antes podía considerarlo como una persona normal, ahora lo va a dejar «aislado». «No es por arrepentimiento», recalca el forense asegurando que estas personas no se consideran como unos delincuentes sino que actúan de esa forma (matando a la pareja) por convencimiento de sus propios valores.
Seguramente por eso, la conducta del suicidio en estos hombres es algo que tienen, según el forense, «perfectamente premeditado, estudiado y elaborado con mucho tiempo de antelación». Por eso, la mayoría de los que se matan lo hacen con armas de fuego ya que buscan siempre un método eficaz que no les falle en el resultado de muerte que van buscando.
Además, el coordinador general de los institutos de medicina legal maneja también cifras que revelan que el nivel cultural de estos agresores que acaban suicidándose es cada vez más alto mientras que también son cada vez más jóvenes. Hace unos años la media de edad de los homicidas que se suicidaban estaba en torno a los 45 años, ahora anda por los 40.

03/04/2007 23:23
Primer estudio sobre el suicidio y violencia de género : El 81% de las mujeres maltratadas ha intentado o ha pensado suicidarse

06/09/2006 versión para imprimir

El primer estudio sobre el suicidio y violencia de género revela que la gran mayoría tiene hijos

05-09-2006 MARIOLA LOURIDO / CADENA SER

El estudio se presentara en Madrid el 29 de septiembre
El 63 por ciento de las mujeres maltratadas intentó suicidarse y requirió asistencia médica para salvar su vida. El 18 por ciento pensó en la idea del suicidio como salida a la situación de violencia que estaban viviendo, según datos de un informe elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas con entrevistas mantenidas con cien víctimas de malos tratos de varias comunidades autónomas.

Se trata de mujeres jóvenes, con una media de edad en torno a los 33 años. El tiempo medio sometidas a violencia ronda los diez años y la gran mayoría, el 72 por ciento, tiene hijos, generalmente dos. Precisamente la existencia de los hijos agrava la percepción del problema por parte de estas mujeres que buscan en la conducta suicida una liberación a su situación desesperada. Se sienten anuladas, culpables, sin autoestima y atemorizadas.

El estudio, al que ha tenido acceso la Cadena Ser, refleja que el tipo de violencia que sufren estas mujeres es fundamentalmente psicológica, acompañada con frecuencia de maltrato físico. Sólo en el 16 por ciento de los casos analizados la víctima había interpuesto denuncia.

Es el primer estudio que se realiza en España sobre el suicidio como consecuencia de la violencia de género.