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Presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias, indica como resolver casos de maltrato a la mujer

35 Comentarios
Viendo 21 - 35 de 35 comentarios
24/11/2011 11:40
hola buenos dias a todo/as:

Para empezar yo creo que en este pais todos condenamos la violencia domestica y el maltrato tanto para las mujeres como para los hombres.

Hace unos días comente que me absolvieron de un delito de malostratos y ademas condenarón a mi ex por se autora de malostratos hacia mi persona.
La sensación que me ha quedado de todo mi proceso es que mi exmujer a parte de maltratarme a mi tambien ha maltratado en cierta medida a todas aquellas mujeres que si son maltratadas.
¿porque? muy sencillo porque con denuncias falsas provocan que muchos jueces tengan dudas y al que tienen que castigar le dejen sin cargos y esto va a ser cada vez más frecuente. (van a pagar justas por pecadoras).
Mi opinión es que tarde o temprano tiene que haber medidas de que la mujer que presente una denuncia falsa sea castigada con el mismo rigor que si fuera un maltratador porque a mi entender estan perjudicando a las mujeres que si son maltratadas.
En mi caso a mi exmujer la han castigado con rigor y me parece que se le van a quitar las ganas de poner más denuncias falsas.

Sin más un saludo.

Es mi opinión un saludo.
24/11/2011 11:16
Crudo, me ciño a la sociedad en que vivimos, no lo dudes.
24/11/2011 11:07
Crudo, no creo que sea muy acertado por tu parte el comparar maltrato con divorcio. Cada divorcio es un mundo (mientras que el maltrato es siempre maltrato, ya sea físico o psicológico) y lo que no se puede es generalizar y pretender los mismos resultados para todos porque se generaría un perjuicio tremendo, por eso entiendo que cada uno en su divorcio y separación debe luchar, en función de sus situación y circunstancias, por lo que le corresponde aunque no sea fácil porque si no habría que crear asociaciones para absolutamente todo.
24/11/2011 10:45
Luna4, en tu opinión, el número de mujeres maltratadas que no denuncian, ¿es superior o inferior al número de hombres maltratados que no denuncian? Por favor, cíñete a la sociedad en que vivimos...

Bedu, me gustaría entender qué razonamiento se esconde detrás de la afirmación de que es aburda una asociación de hombres y mujeres divorciados. Ser maltratado, al igual que ser divorciado, es una problemática que afecta dramáticamente a muchas personas. ¿Quien si no va a luchar por la custodia compartida? ¿Quien va a luchar por defender la patria potestad frente a los abusos de los custodios? La documentación generada por estas asociaciones ha sido de una extrema utilidad a las personas que hemos sufrido abusos por parte de instituciones médicas, educativas, administrativas, jurídicas, etc... y gracias a las cuales hemos aprendido nuestros derechos y recuperado gran parte de la dignidad que la "justicia" nos arrebató.
24/11/2011 10:34
Bedu, cuantas más asociaciones haya mucho mejor, es la única forma de interaccionar con las megaestructuras. Por desgracia, a nadie individualmente se la oye. Además, hay estudios que indican que las ciudades más avanzadas son las que cuentas con más asociaciones.

El único inconveniente es que son subvencionadas por el Estado. Como contrapartida, el Estado las utiliza como medio para controlar a las mayorías (véanse los casos de subvenciones a la televisión, a los sindicatos, etc.).
24/11/2011 10:23
Simplemente no entiendo que haya asociaciones de mujeres/hombres separa@s/divorciad@s. Puedo entender que haya asociaciones de mujeres/hombres maltratad@s, pero lo anterior me parece absurdo. Ahora, con esto no pretendo que los demás piensen igual, faltaría más.
24/11/2011 09:59
No entiendo a bedu, ¿por que te sorprende que exista esa asociacion? Bueno, si tienes a bien explicarlo...
24/11/2011 09:47
Ciertamente, no son todas las que denuncian, es más, creo que muchas de las realmente maltratadas no denuncian.
24/11/2011 09:38
Si José Ramón Viesca, el hecho de que exista una asociación de mujeres separadas y divorciadas me parece, cuanto menos, sorprendente, por no decir otra cosa. Tan sencillo como eso.
24/11/2011 08:52
Todo el mundo con dos dedos de frente - hombres y mujeres - defiende a las mujeres VERDADERAMENTE maltratadas, que no son, ni de lejos, todas las que denuncian.
24/11/2011 08:15
Es ironía? Pues no parece que viesca defiende a las mujeres maltratadas? Seguro no he entendido bien. Volveré a leerlo
24/11/2011 00:30
Bedu, ¿madre del amor hermoso...?
22/11/2011 10:33
Pufff, madre mía, se me ponen los pelos de punta...

22/11/2011 10:04
¿¿Presidenta de asociación de mujeres separadas y divorciadas?? madre del amor hermoso...
22/11/2011 02:10
...
Ahora esperan la llegada de un juicio que, como mucho, dejará tres años en la cárcel a la persona que quiere matarla, a la que «ha organizado cómo y a quién», la que tiene una lista «de quiénes caerán conmigo», en la que está «evidentemente, también María García».
Pero la actual presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias, que defiende la Ley contra la Violencia de Género -«yo sólo he visto un trato exquisito y no por ser abogada»-, ahora no tiene miedo. «Sé que lo va a intentar, lo tengo muy claro, pero también sé que, salvo por la muerte de mis padres, estos 18 meses han sido los más felices de mi vida».
Porque por primera vez «he podido salir sola a dar un paseo, a tomar algo con amigas o, simplemente, a comprarme ropa». Porque su ex no era un maltratador físico «algún empujón hubo y, luego, la patada», sino psicológico «yo para él era una posesión. Disfrazaba con amor el hecho de que siempre estuviera a mi lado, que me llevara a trabajar, que me llamara más de treinta veces al día, que no me dejara salir con las amigas, ni ver a mi familia. Que entrara conmigo al probador cuando compraba ropa. Eso no es amor, es posesión».
Escolta y GPS
A la abogada gijonesa le gusta mucho la última campaña publicitaria contra la violencia de género, «la que están varios amigos en una mesa y uno de ellos empieza a humillar a su mujer. Me siento plenamente identificada. A mí me ridiculizaba en público. Como broma me llamaba gorda, me decía que no valía para nada, que el resto de abogados ganaban mucho más que yo».
Y para que las mujeres que puedan estar en su situación también se sientan identificadas, Ana Isabel Ruiz ha querido contar su experiencia a EL COMERCIO. «Que sepan que se puede salir, que la vida son dos días y medio y nos queda muy poquito. Pero lo que nos queda, que lo vivamos en libertad».
Una libertad vigilada, porque ella tiene escolta policial y un dispositivo electrónico, con GPS, que le informa de dónde está su agresor. «Pero vivo sin miedo. La Casa Malva ha sido vital. Hacen falta cien iguales. Te enseñan a no tener miedo, a defenderte y, sobre todo, te arropan». Ella reconoce que nunca pensó tener que recurrir al centro, «pero es que tampoco me pude imaginar nunca que el padre de mis hijos me iba a querer matar».
Ahora el GPS de Ana Isabel está callado. Siempre. Salvo cuando la abogada va a Oviedo. A la altura de Villabona, el aparato pita y dice «agresor cerca». Afortunadamente, está tan cerca como cercado: en el centro penitenciario asturiano.
presidenta de la asociación de mujeres separadas y divorciadas de asturias, indica como resolver casos de maltrato a la mujer
22/11/2011 02:09
ASTURIAS
«Mi marido me dijo 'Si te divorcias, te mato'. Sé que lo va a intentar»
21.11.11 - 01:20 - CHELO TUYA | GIJÓN.
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La abogada gijonesa narra, en la antesala del Día contra la Violencia de Género, su experiencia como víctima de maltrato
Ana Isabel Ruiz Presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias
«Si sigues con tus clases de baile, a las que sabes que no quiero que vayas, nos tenemos que separar. Y si te divorcias, te mato. Y luego me mato yo. Lo tengo todo organizado para que al crío no le falte nada». El próximo 25 de noviembre Asturias se movilizará en el Día Internacional contra la Violencia de Género. Ana Isabel Ruiz será una de las voces de la jornada. Lo hará porque desde febrero es la presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias. Pero también lo hará porque ella no olvidará nunca el lunes 24 de mayo de 2010.
A las nueve de aquella mañana de hace 18 meses, en el taller propiedad del hombre con el que llevaba casada 29 años, en una oficina cerrada a cal y canto, «la cerró por sorpresa, para estar completamente solos», su marido, el padre de sus dos hijos, el hombre del que se enamoró cuando ella era una colegiala de 14 años y él un joven a punto de cumplir los 20, le dejó claro cuál sería su futuro: o seguir en un matrimonio que la asfixiaba o morir.
«Era evidente que me quería matar. El día antes, el domingo, después de 15 días sin hablarme, después de haberme dado una patada, había estado afilando cuchillos. Y no para cortar jamón. Cuando oí lo que me decía en el taller y le vi la cara, la puesta en escena, lo supe. Me va a matar».
En ese momento, correr hacia una puerta cerrada o gritar en un taller mecánico solitario no serviría de nada. «No sé cómo, de puro pánico, le dije que le amaba, que no me importaba el baile, unas clases a las que acudía con su sobrina, que sólo quería estar con él». Esas palabras fueron su salvación, «porque logré convencerle de que no nos íbamos a separar, de que volviéramos a casa».
«No es amor, es posesión»
48 horas después, «de infierno, de rezar para que, cuando nos íbamos a dormir, no notara que mi corazón se desbocaba, para que no se diera cuenta de que todo era mentira, de que me estaba preparando para huir», Ana Isabel estaba a salvo ya en la Casa Malva de Gijón, el único Centro de Acogida y Tratamiento Integral a Víctimas de Violencia de Género que hay en Asturias. Primero llegó sola. Después se incorporó su hijo adolescente. «Fueron cinco meses que me sirvieron para quitarme el miedo. Sé que saldrá de la cárcel, que intentará matarme. Yo tendré precaución, pero no miedo. Porque soy libre».
Abogada de éxito, mujer de gran formación, sin problemas económicos, con red familiar, Ana Isabel Ruiz reconoce que «cuando me amenazó, no supe qué hacer. No sabía qué salidas tenía. Estaba en shock». Todos sus conocimientos legales desaparecieron, la abogada que sabía qué decir a sus clientes, se encontró con que no sabía qué decirse a ella misma. Pero sí lo supo otra mujer «mi amiga con mayúsculas», también abogada, de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias, una entidad que conocía, pero en la que nunca había participado. «Fue María García Freire, mi amiga de toda la vida, la que, tras contarle lo que me había pasado me dijo '¡sal de ahí!' Yo no podía, me sacó ella».
Pero a su ahora exmarido eso le enfadó. No le gustó llegar a casa aquel miércoles, 26 de mayo, y no encontrar a su mujer. Tanto que, días después de preguntar sin respuesta a sus hijos, de visitar a sus suegros «y contarles una sarta de mentiras, tanto que mi padre se murió pensando que yo me había ido a una casa de putas y tortilleras», descubrió, «o dedujo, no lo sé», cuál podría ser la residencia de su mujer. Y decidió plantarse en la puerta de la Casa Malva.
Lo que no contaba es que la Policía Nacional le detendría por ello. Tras dos días en los calabozos, en uno de los juicios rápidos que prevé la Ley Integral contra la Violencia de Género, el marido, padre, compañero de toda la vida, declaró ante ella, ante el juez, ante sus abogados que sí, que la había amenazado, que quería matarla, que no se quería divorciar «y la jueza le manda a prisión, más una orden de alejamiento de 500 metros».
«Me agarró por el hombro»
Pero no la cumplió. Un día, en abril pasado, Ana Isabel paseaba por la calle «y alguien se puso a mis espaldas y me agarró por el hombro. Era él. ¿Ahora qué?, me gritaba», la respuesta de ella fue «ahora, a la policía otra vez». Todavía hubo otro momento, otro intento, «cuando intentó pillarme a solas en mi despacho». Ese fue el último, con ese volvió a prisión, a la espera de juicio, y con una margen de protección ampliado «no puede acercárseme a 800 metros».
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